Por Martha Tarazona
El mes de Elul, se considera “Jodesh harajamim” (mes de la misericordia), el
cual es un periodo de gracia para el hombre.
La parashat Ki Tetzé (cuando salgas), habla acerca de la importancia de hacer “votos”: “Cuando haces voto a HaShem tu Di-s, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandará HaShem tú Di-s de ti, y sería pecado en ti. Mas cuando te abstengas de prometer, no habrá en ti pecado” [Deut.23:21-22].
De este versículo, se puede extractar que en el momento de hacer un voto a HaShem, tenemos un compromiso o una deuda que es mejor pagarla pronto o de lo contrario va a estar ahí como una obligación por pagar. Un ejemplo de la vida práctica podría ser; cuando una persona adquiere una deuda y no la paga; queda reportada en DataCrédito. Puede pasar mucho tiempo; meses o años, y si no necesita un documento de paz y salvo, puede seguir sin pagar. Pero, en el momento que requiera éste paz y salvo para un nuevo empleo, estudio y/o crédito, debe pagar sus obligaciones con los intereses causados. Es decir, tarde que temprano debe pagar. El versículo anterior, es explícito; que si se hace un voto se pague pronto, o mejor no lo haga si no lo va a cumplir.
¿A qué votos se refiere?
De acuerdo al Strong [1] la palabra “voto” es la #5087 נָדַר nadár que significa: promesa (hacer o dar algo a Di-s), pagar, prometer, voto. Es también, un juramento voluntario para cumplir un acuerdo. Los votos pueden ser:
– Por consagración de una vida, como el caso del voto de los nazareos “Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento a HaShem, será santo; dejará crecer su cabello” [Dt.6:5].
– Por la vida de un niño, como el caso de Ana, que pedía al Eterno un milagro para poder tener un hijo: “E hizo voto, diciendo: Adonai de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Adonai todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza” [1 Sm.1:11].
– Por provisión “Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Di-s; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti” [Gn. 28:22]. Los votos deben ser voluntarios, deben pronunciarse: “Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a HaShem tu Di-s, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca” [Dt. 23:23].
En situaciones de necesidad, de súplica al eterno, podemos ir muy rápido con nuestras palabras, y adquirimos compromisos con lo que sale de nuestros labios, y queda la deuda y mejor no tardar en pagarla [Dt. 23:21-22]. Los votos que hemos hecho en momentos de dificultad, llevados por la situación, por el desconocimiento, por la inmadurez, por las emociones, entre otros, y no podemos cumplir con este pago: ¿Qué debemos hacer, si la deuda está?
Debemos pedir misericordia a HaShem por la anulación de estos votos no cumplidos. Y precisamente este mes de Elul, se considera “Jodesh harajamim” (mes de la misericordia), el cual es un periodo de gracia para el hombre, que mediante el arrepentimiento de sus pecados, conquista el perdón que Di-s le otorgará en Yom Kippur. Elul, es un mes de meditación, recogimiento, es un despertar de la conciencia ante la proximidad del juicio de Di-s, por ello, se toca el shofar todos los días [2].
El 1° de Elul, volvió a subir Moisés al monte de Sinaí para recibir las segundas tablas de la ley, y allí permaneció 40 días, al cabo de los cuáles regresó con las nuevas tablas y con el perdón de Di-s por el pecado del becerro de oro [Dt. 10:1-10]. Estos 40 días habrían sido para los israelitas un tiempo de examen para sus conciencias y arrepentimiento de sus pecados, llegando a privarse de todo alimento en el último día en el que celebraron Yom Kippur (el día del perdón) [2].
¿Cómo podríamos prepararnos para Yom Kippur?
En éstos 40 días desde el primero de Elul, se toca el shofar, es un tiempo de introspección, purificación, y no solo es el perdón divino, sino también el perdón humano, que exige el desprendimiento de la vanidad y contribuye a la elevación moral. En este tiempo, el pueblo de Israel (de origen sefardí) hace las plegarias de Selijot “perdón” desde el segundo día de Elul hasta la noche anterior a Yom Kippur [2]. Las Selijot se componen de poemas y salmos dirigidos al creador del universo para pedir su clemencia. Entre estos salmos relacionados con el perdón, se encuentran el salmo 17, 27, 32, 51, 130 y 145.
El día de Yom Kippur se inicia con la plegaria de Kol Nidré, la cual es una declaración que establece la nulidad de todos los votos. Es decir, que si aprovechamos estos 40 días para buscar al Eterno y a las personas con las cuáles debemos sanar cualquier deuda, si estamos en la cita de la festividad de Yom Kippur y participamos de las plegaria y pedimos al Eterno absolución no solo de los votos no cumplidos, sino de cualquier falta cometida, podemos clamar al Eterno que nos escriba en el libro de la vida, de la redención y la salvación y seamos inscritos para un año bueno (Leshaná Tová ticatevu).
REFERENCIAS
[1] Strong, James (2003). Concordancia Strong exhaustiva de la biblia. Editorial
caribe.
[2] Schlesinger, E.C. Tradiciones y costumbres judías. Editorial Israel. Séptima
edición 1970. Págs. 231, 243.
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![IMG_3108[1]](https://boletinshavuatov.files.wordpress.com/2016/03/img_31081.jpg)
Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. «Nada tenemos que no hayamos recibido» [1 Cor. 4:7]
