La misericordia de HaShem hacia su pueblo

La haftará de Bemidbar [Oseas 2] habla del amor de HaShem a su pueblo, aun en medio de la infidelidad. Relata el pecado de la inmoralidad sexual, la idolatría, el desagradecimiento y el castigo de HaShem. 

Sin embargo, HaShem en su misericordia lleva al pueblo al desierto y habla a su corazón. “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto” [Os. 2:14-15].

“Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Di-s mío” [Os.2:23].

De Lo-Ammi a Ammi

HaShem en su misericordia permite la restauración de: Lo-Ammi: no es mi pueblo a Ammi: Pueblo mío. 

עָם Am, Es la palabra # 5971 del Strong, que significa pueblo; como unidad congregada, tribu (como las de Israel), tropas o ayudantes, ejército, rebaño, nación, pueblo.

De Lo-Ruhama a Ruhama

HaShem permite la transformación de su pueblo de Lo-Ruhama: No compadecida a Ruhama: compadecida.

רָחַם rakjám, es la palabra #7355 del Strong, que significa querer, amar, compadecer, ser clemente, compadecerse, tener compasión, misericordia, piedad. 

De Baali a Ishi

De Baali: Mi Señor o mi amo a Ishi: mi esposo.

בַּעְלִי Baali es la palabra #1180 del Strong que significa mi maestro, señor.

אּישׁ Ish es la palabra # 376 del Strong que significa esposo.

HaShem lleva a su pueblo al desierto para mostrar su fidelidad y amor. El apóstol Pablo en Romanos 11, expresó que HaShem no ha desechado a su pueblo.   

“Digo, pues: ¿Ha desechado Di-s a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Di-s a su pueblo, al cual desde antes conoció. 

¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Di-s contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, ¿y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. 

Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra” [Ro. 11:1-6].

Además, en este versículo, es claro que hay un remanente escogido como parte de su pueblo, por la gracia del Señor.  Cuando nosotros creemos en el Di-s de Israel, somos injertados en su pueblo, pasando de Lo-Ammi a Ammi.

“Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. 

Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado. Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme. Porque si Di-s no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. Mira, pues, la bondad y la severidad de Di-s; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. 

Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Di-s para volverlos a injertar. Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más estos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?”  [Rom. 11:17-24]


Amigo lector, 

Fuimos cortados del olivo silvestre y contra naturaleza injertados en el buen olivo, en el pueblo de Israel, antes no éramos parte de su pueblo y por su misericordia pasamos de Lo-Ammi a Ammi y de Lo-Ruhama a Ruhama y Él anhela que trascendamos en nuestra relación y que ya no lo llamemos Baali sino Ishi: mi amado, mi esposo. 

Fue tan grande el amor de HaShem por Israel que envío un Mashiaj, un salvador, no solo a su pueblo Israel, si no a todos los que quieran ser injertados por medio de la fe y el temor a HaShem.

“Porque de tal manera amó Di-s al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” [Jn. 3:16], y su bondad sigue siendo tan grande, que el Mashiaj, el salvador, murió, pero nos dejó el consolador.

“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” [Jn. 16:7-8].

Este consolador es el espíritu Santo, la Ruaj HaKodesh que está dentro de nosotros, y es el mismo espíritu que resucitó a Yeshúa de los muertos, por el cual podemos clamar ¡Abba, Padre! Que podamos transcender en nuestra relación con el Padre, Yeshua y la Ruaj HaKodesh y podamos ser investidos de poder desde lo alto, en esta fiesta de Shavuot como en el Pentecostés. 

Shavua Tov

Referencias

Strong, James (2003). Concordancia Strong exhaustiva de la biblia. Editorial caribe.

¡Shavua Tov!


Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. “Nada tenemos que no hayamos recibido” [1 Cor. 4:7]

Comparte en redes

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *