Por Julio Rubio (Dudu)
y en el año undécimo, en el mes de Bul, que es el mes octavo, la casa fue acabada en todas sus partes y conforme a todos sus planos. La edificó, pues, en siete años. [1 Rey. 6:38]
En principio los meses dentro del contexto bíblico no tenían nombres propios como hoy día conocemos, sino que se mencionaban acorde a su número ordinal: primero, segundo, etc.
En este caso el octavo mes, llego a conocerse de dos maneras o hasta 3 si quisiéramos incluir una variación de una de ellas.
El de Jeshvan proviene del acadio como herencia del exilio del pueblo de Israel en babilonia, y significa básicamente lo mismo: “octava luna” ya que es el octavo mes, la variación que existe dentro de la tradición hebrea es la de anteponer la partícula “mar – מר” (amargo) al nombre del mes (Marjeshvan) posiblemente en referencia a dos aspectos: que no hay ninguna celebración o fiesta en este mes y el otro puede aludir al suceso del diluvio que fue en este mes.
En la Biblia [1 Rey. 6:38] es llamado Bul, probablemente de la palabra mabul, “diluvio”, que
comenzó el 17 de Jeshvan y culminó el 27 del mismo mes del año siguiente. El día 28 Noaj ofrendó su sacrificio a Di-s y Este le prometió no volver a traer un diluvio sobre la tierra para destruir la humanidad, revelándole luego la señal del pacto con el mundo, el arco iris.
Generalmente resaltamos unos aspectos interesantes en el estudio del nuevo mes tomados de un libro llamado: Sefer Ietzirá (libro de la creación). De acuerdo a este libro, cada mes del año judío tiene una letra del alfabeto hebreo, una de las doce tribus de Israel y un sentido del cuerpo que le corresponde.
En este caso quiero hacerlo de una manera literal citando al Rabino Itzjak Ginsburgh del instituto Gal Einai de Israel en un mensaje de Torá que hace para este mes, sobre todo por el gran significado mesiánico que encontraremos en sus comentarios que para nosotros genera una increíble conexión con el Mesías Yeshua.
Letra: nun נ – ן
Es considerada como la letra del Mashíaj, de quien está dicho: “frente al sol, está su nombre “Yinon” (de la nun)” [salmos 72:17]. La raíz verbal nun significa “reinar”. Como sustantivo significa “el heredero del trono” (de nin).
El mes octavo es el del Mashíaj, ya que 8 sabemos alude a lo sobrenatural. Dice la tradición: Mientras que el arpa de este mundo posee siete cuerdas, la del Mashíaj tiene ocho. Así como 8 trasciende a 7, 50 (el valor numérico de la letra nun) trasciende a 49, que es 7 al cuadrado. En este mundo, la nun está doblada, confinada a los límites de la naturaleza. Con la llegada del Mashíaj, la nun “se estira” (la figura de la nun de final de palabra, nun sofit), abriéndose paso a través de los límites de la naturaleza, y desciende “por debajo de la línea” hacia las esferas subterráneas de la realidad para revelar allí la abarcadora luz Infinita de Di-s.
Mazal: akrav (escorpión)
Enseñan nuestros sabios que el escorpión es el miembro más mortífero de la categoría general de criaturas venenosas, cuya figura arquetípica es la serpiente primordial del Edén. La palabra akrav deriva de akev, “talón”, como está dicho: “y tu [la serpiente] lo morderás [al hombre] en el talón” [Génesis 3:15]. Por eso el akrav simboliza la “mordedura” perfecta de la serpiente en el talón del hombre. Este es el secreto de la ecuación numérica: Mashíaj (358) = Najash (358, la serpiente).
Akrav (372) = Mashíaj (358, najash) más David (14; la nun es la letra número 14 del alefbet). La raíz de la palabra jeshvan (jet, shin, nun) se permutan para formar la palabra najash.
Tribu: Menashé
Es el hijo primogénito de Iosef. Derivado de la palabra “olvidar” (literalmente “saltar, alto y afuera”), Menashé implica el poder del tzadik (Iosef) de hacernos olvidar las adversidades, las pruebas y las tribulaciones de este mundo con la llegada del Mashíaj. Con el poder y el sentido de Menashé, todos los dolores de este mundo se transforman y convierten en el placer de la era mesiánica. Las letras de este nombre se permutan para formar la palabra neshamá, “alma”. Menashé representa el sentido de revelar el alma Divina de Israel. En la Biblia, Moisés (Moshé) es llamado Menashé, al agregarle la nun correspondiente a Jeshvan. Está dicho de Moisés: “él es el primer redentor y él es el último redentor”. En su primera vida (como “primer redentor”) no alcanzó el “portal 50 del entendimiento” (el entendimiento de Di-s Mismo y Su intención más profunda de la creación del universo). Cuando vuelva como Mashíaj, se le dará por siempre el “portal 50”, la nun de Mashíaj, el secreto de Menashé (Moshé-nun).
Sentido: olfato
Es el sentido más espiritual, y en hebreo “oler”, reiaj, está emparentado con ruaj, “espíritu”. Enseñan nuestros sabios que el olfato es el único sentido que “disfruta el alma y no el cuerpo” (neshamá – Menashé). Es el único de los cinco sentidos que no participó del pecado original del hombre en el Jardín del Eden, y por lo tanto no fue mancillado o impurificado. Es el sentido que salvó al pueblo judío en los tiempos de Mordejai y Ester, quienes son llamados Mor veHadas (“mirra y mirto”, las dos fuentes primarias de fragancia). Está manifestado explícitamente que este es el sentido del Mashíaj: “y él olerá en el temor de Di-s” – “juzgará con el olfato” (más que con la vista o el oído, Isaías 11:3; Sanhedrín 93b).
Con su sentido del olfato (su ruaj hakodesh, “el espíritu sagrado”) el Mashíaj sabrá cómo conectar cada alma judía con su origen Divino, y así identificar su tribu en Israel.
Quiera el Eterno concedernos un buen mes en donde a pesar de la ausencia de fiestas o mandamientos por cumplir, en esa aparente oscuridad y dificultad del “mabul” veamos a aquel que se sentó en su trono en el diluvio [Sal. 29:10] logremos entender el plan del Padre que en medio de la dificultad y adversidad nos hará “olvidar” esas circunstancias y nos acercará a través del agradable olor de aquel que fue ungido y ha pisado la cabeza de la serpiente antigua para que cuando vuelva se entienda que su nombre ha durado para siempre y se ha “perpetuado” – Yinon – para bendecir a las naciones de la tierra [Sal. 72:17] – Jodesh Tov!
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Julio Rubio G. (Dudu)
Esposo de Andreina Castillo y padre de dos hijos (Eyal y Ayelet). Moreh (Maestro) de la Comunidad Mesiánica Yovel, trabaja con los jóvenes en su preparación para el bar mitzvah, dirige el ministerio de danza y audiovisuales. También enseña hebreo bíblico y moderno desde el año 2004.

Excelente comentario! En mi vida personal hay dos Nun (Natalia y Nicole). Jodesh Tov!