Por Patricia Gil García

Es increíble cómo pueden ir juntas estas dos palabras con significados tan opuestos, es hacer un alto en el camino e iniciar de nuevo, pero con la intención de hacer un cambio verdadero en nuestra vida, «parar para hacer algo».

En el ámbito laboral Colombiano son muy conocidas. Las pausas activas son pequeños descansos dentro de la jornada laboral que nos permite recuperar energía, muchas veces tomar aire o respirar e iniciar nuestro trabajo con nuevas fuerzas, reduce la fatiga laboral con la finalidad de ser más eficientes en el trabajo y evitar complicaciones en nuestro cuerpo (espalda, brazos, cuello etc.) debido a las malas posturas o estar en una misma posición mucho tiempo normalmente sentados en una silla. Que tiene que ver esto con la vida de un creyente, con la Torá, con la Parashá o conmigo dirán ustedes amables lectores?, pues mucho y permítanme explicarme.

En la vida el creyente promedio: el que llega a la Iglesia, se sienta, recibe la palabra, en ocasiones comparte con los amigos o correligionarios y luego regresa a su vida normal; sucede algo no importa su denominación o credo que afecta terriblemente a la Iglesia y es que esta persona se ubica en una «zona de confort» o zona de tranquilidad de la que no desea ser movido y en la que para él es suficiente. Hoy en una fecha tan significativa en el calendario Romano quisiera proponer una pausa activa.

Cuántas veces nos hemos propuesto un objetivo al iniciar un nuevo año?, cuántas veces decimos este año si hago la dieta? cuántas voy a cambiar este u otro hábito? este año si voy a ser cumplido, voy a leer un libro, cuántas veces hemos dicho o inclusive prometido voy a estar más tiempo con mi familia o este año si vamos a salir de vacaciones o vamos a ahorrar, o  estudiar;  y por acercarnos un poco a la Kehila cuántas  hemos pensado en participar de un ministerio, en dar el diezmo, en ayudar de una forma más activa en el reino… este año si, seguro lo hemos dicho.

Pues mis queridos lectores este es un buen tiempo en el que cierra un ciclo y es muy apropiado para hacer esa pausa activa, es increíble cómo pueden ir juntas estas dos palabras con significados tan opuestos, pero sacándolas un poco del lenguaje empresarial sería hacer un alto en el camino iniciar de nuevo, pero con la intención de hacer un cambio verdadero en nuestra vida, «parar para hacer algo».

No nos quedemos en las mismas promesas de siempre [Salmo 51:12a]: » que un espíritu obediente me sostenga», sentémonos y tomémonos el tiempo adecuado para nosotros como individuos y en pareja (el caso que aplique) para tomar aire, tomar un descanso, iniciar de nuevo y planifiquemos este nuevo año secular pero con la firme y verdadera intención de actuar, de ser activos, de no quedarnos dormidos o esperando que los demás hagan y oren por ti.

Haz lo que tengas que hacer pero no te dejes desviar por las corrientes del mundo, deja a un lado el celular por un rato, deja la rutina, la comodidad, deja lo que es fácil y cambia de actitud y si es difícil, todo lo que vale la pena lo es; pide al Eterno su guía y ayuda y seguro que si nuestra intención es un cambio para bien Él facilitará inclusive el universo.

Los dejo con esta palabra para que se animen, muchas gracias.

[Hageo 2:4]: Pues ahora, ¡ánimo, Zorobabel! —afirma el Señor —. ¡Ánimo, Josué hijo de Josadac! ¡Tú eres el sumo sacerdote! ¡Ánimo, pueblo de esta tierra! —afirma el Señor —. ¡Manos a la obra, que yo estoy con ustedes! —afirma el Señor Todopoderoso.

Shavua Tov!!!

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Perfil Patricia Gil García

Patricia Gil García, junto con mi esposo cabezas del Ministerio «Parejas en Construcción» y con mi familia, miembros de la comunidad Yovel desde su inicio.  Me siento profundamente honrada y agradecida con el Eterno por permitirme compartir con ustedes algunos conceptos que espero sean de bendición para sus vidas.

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