*Por familia Barrios Lara

Compartiendo un poco de nuestra visita al hospital de la Misericordia

Hace 5 años (mayo de 2018) comenzamos a aterrizar un sueño… y decimos «aterrizar» porque cuando a los sueños, no se les pone una fecha y un plan, se quedan en el aire y no se pueden concretar.

Ese sueño, era poder servir en hospitales, llevando un poquito de Clown, arte y juegos, a niños con enfermedades terminales; pero sobre todo, buscando ser instrumentos del amor de Di-s para muchos niños y familias, que en medio de largas hospitalizaciones, necesitaban también un poco de esperanza y fe.

Y fue así como logramos construir «Or Simja» -luz y alegría-, un proyecto de nuestra Fundación Mesianica Yovel, con el que durante 5 años, el Eterno nos ha permitido, gracias a un maravilloso equipo de jóvenes de nuestra comunidad, llevar alegría, juegos y fe a más de 500 niños con enfermedades terminales de la Fundación Hospital de la Misericordia en la ciudad de Bogotá, a la par, que podemos compartirles del amor del Eterno y de su pueblo Israel, cumpliendo, conforme Yeshúa nos enseñó: «Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo» [Mt 5:16].

Pero una inquietud rondaba nuestro corazón…. Y es que, muchos comunitarios «no tan jóvenes», se acercaban a nosotros con el deseo de participar de este proyecto. Fue así como, después de orar y ponerlo en manos de HaShem, abrimos la convocatoria para «Or Simja Senior»; y tras meses intensos de preparación, el Eterno permitió que el pasado 17 de septiembre de 2023, realizaríamos nuestra primera visita al hospital, acompañados de un maravilloso grupo de adultos que dispusieron de su tiempo y ganas para robarle una sonrisa a niños con enfermedades terminales.

Metatrón y Brillantina les contaron de galaxias, canciones y arañas de papel Ratatouille y la chef Marenga les prepararon pizza de foami que curaba el cuerpo y el alma. Super Mario y la princesa Peach derrotaron los dragones de los miedos al son de la guitarra. La Dra Israel y el Sombrero, danzaron y fabricaron juguetes contra el estrés. La arañita y la astronauta hicieron no solo que la vara de almendro floreciera, sino también que la sonrisa de los niños volviera a renacer.

Científicamente, la risa disminuye el cortisol (la hormona de la inflamación) y mejora la respuesta a las enfermedades. Espiritualmente, la alegría no solo es un fruto del Ruaj hakodesh (Espíritu Santo); sino que también transforma nuestro rostro y deja una huella en nuestra alma. Sin embargo, no existen palabras para describir lo que la sonrisa de un niño causa en nosotros… y es que, si una familia y un niño, a pesar de llevar meses hospitalizados o tener contadas sus semanas de vida, son capaces de sonreír y tener fe ¿No podremos nosotros servirle con alegría teniéndolo todo en abundancia?

Eso es el mayor regalo que nos da poder ir al hospital: ver cuán grande es el amor que HaShem ha tenido para con nosotros; y cómo solo falta disponernos para que Él nos use para su gloria dónde Él nos necesita. Hay mucho por hacer para traer su reino a la tierra, lo importante es disponernos y permitir que El Eterno pueda ponernos en dónde Él nos requiera.

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¡Shavua tov!


Somos Deivy Barrios y Natalia Lara, casados desde el 2016, padres de 3 pequeños y comunitarios de Yovel.

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