Por Martha Tarazona

La historia de Jacob descrita en Génesis se repetirá en los últimos tiempos, todo lo que fue volverá, no hay nada nuevo debajo del sol [Ec.1:9].

La parashá Vayetse (וַיֵּצֵא, salió) comienza relatando la salida de Jacob de Beerseba, donde vivían sus padres; Isaac y Rebeca y su hermano Esaú. Esta salida se dio porque Esaú lo quería matar y Rebeca le mandó que huyera a casa de Labán, su tío, en Harán, hasta que se aplacara la ira de Esaú y olvidara lo que Jacob le hizo; que fue quitarle la bendición del hijo primogénito [Gén.28:43-45]. También Isaac le mandó diciendo: Levántate, ve a Padan-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre [Gén. 28:2].

Exilio de Jacob
En este relato se puede determinar que fue el primer exilio de Jacob, entendiéndose exilio como deportar a alguien de su tierra natal. El término hebreo galút (גָּלוּת) es la palabra # 1547 del Strong, que significa cautividad, cautivos, deportados, exiliados [1]. Es la condición y el sentimiento de la nación judía desarraigada de su propia tierra, y sujeta al dominio extraño [2].

Historia de Jacob
Jacob salió de su propia tierra, dejando su familia, solo con su cayado (bastón) pasó el Jordán dirigiéndose a una tierra extraña [Gén. 32:10]. Cuando llegó a Harán el eterno prosperó su camino y llegó a casa de su tío Labán. Trabajó por Rebeca 7 años, fue engañado y Labán de dio a Lea en lugar de Rebeca y luego trabajó otros 7 años por Rebeca. Aún en medio del cautiverio y el engaño de Labán y el cambio del salario diez veces, el eterno lo prosperó y esto causó que Labán y sus hijos le envidiaran. Y HaShem ordenó a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres y yo estaré contigo [Gen. 31:3]. Jacob salió con sus hijos, sus mujeres, sus camellos, su ganado, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán [Gén. 31:18]. Jacob tenía temor al encuentro con su hermano Esaú y clamó al eterno: Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga acaso y me hiera la madre con los hijos [Gén.32:11]. HaShem prosperó el encuentro y la ira de Esaú se había aplacado; como se lo dijo su madre; vete a Harán hasta que se aplaque la ira de Esaú. Cuando vio Jacob a Esaú se inclinó a tierra siete veces, pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó y se echó sobre su cuello, y le beso y lloraron [Gén. 33:4]. Y llegó Jacob sano y salvo a la ciudad de Siquem en la tierra de Canaán.

De acuerdo al contexto; lo sucedido fue: 1-Exilio, 2-Opresión, esclavitud, trabajo duro. 3-Bendición familiar, generacional, económica, 4- Persecución, 5- Regreso a su propia tierra, 6- Restauración de la relación de los hermanos, 7- Establecimiento en la tierra.

Esta historia es igual a la vivida por José en el primer éxodo

Exilio: Fue vendido por sus hermanos.
Opresión: Llevado a esclavitud
Bendición: Aún en casa de Potifar y en la cárcel fue bendecido y fue hecho gobernador, tuvo familia y salió de Egipto con riquezas.
Persecusión: fue perseguido por el faraón
Regresó a su tierra
Se restauró la relación de los hermanos
Se establecieron en la tierra.

Es la misma historia que viviremos en el segundo éxodo

Exilio: Jacob sabía que Harán no era su lugar, igualmente, José conocía que Egipto no era su lugar ni el de su familia. Actualmente, el pueblo judío que no vive en Israel sabe que están en un lugar que no es el suyo, que no es su tierra natal. Por tanto, oran, puesto sus ojos a oriente, donde está Jerusalén y tres veces por día suplican: “Reúnenos de los cuatro extremos de la tierra” o “a Jerusalén tu ciudad, retorna con misericordia… reconstrúyela pronto en nuestros días” o “puedan nuestros ojos contemplar Tú regreso en misericordia a Sion” [2]. Nosotros creemos en un solo Di-s verdadero y en que Yeshúa murió no solo por nuestros pecados y para darnos vida eterna, sino también para congregar en uno a los hijos de Di-s que estaban dispersos [Jn.11:52], por nuestra fe, somos parte del remanente y Él nos reunirá desde los cuatro confines de la tierra [Is.11:12], por tanto, nosotros sabemos que el lugar en que estamos ahora, no es nuestro lugar, hay algo más grande y esperamos que Yeshúa congregue en uno a sus hijos.

Opresión: Así como Jacob fue oprimido por Labán y José por el Faraón. El pueblo judío siempre a experimentado el odio gratuito, el antisemitismo. Los últimos tiempos serán difíciles, y oiremos guerras, rumores de guerras, porque es necesario que todo esto acontezca, pero no debemos turbarnos [Mt. 24:6], debemos aprender en los tiempos de opresión de la historia y de la fortaleza de Jacob, de José y del pueblo judío.

Bendición: Tanto Jacob como José fueron bendecidos en medio del exilio y la opresión, igualmente el pueblo judío lo es. En el primer éxodo, el pueblo salió con la riqueza de los egipcios y sabemos que HaShem hará próspero nuestro camino en la salida del segundo éxodo.

Persecución: La historia de persecución se repite, y vendrán días en que os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo [Mt. 24:9:13]. Jacob y José perseveraron hasta el fin, creyeron en HaShem, en sus promesas y fueron salvados. Nosotros debemos ser fuertes y apegarnos al Señor como nunca antes y preservar hasta el fin.

Regreso a su propia tierra: Así como Jacob y José regresaron, también el pueblo judío está regresando a Israel. Va haber un segundo éxodo en el cual nosotros saldremos también a Israel. “No obstante, he aquí vienen días, dice HaShem, en que no se dirá más: Vive HaShem, que hizo subir a los hijos de Israel de tierra de Egipto; sino: Vive HaShem, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde los había arrojado; y los volveré a su tierra, la cual di a sus padres” [Jer.16:14]. Si hasta hoy, ha sido tan importante para el pueblo judío el primer éxodo, ¿cómo será el segundo?, ya que no se recordará el primero, sino el segundo.

Encuentro y restauración entre hermanos; Jacob se reconcilia con Esaú, José con sus hermanos, y está pendiente en nuestros días que se de el encuentro entre los dos hermanos; representados en la casa del Norte (Israel-Efrain, la plenitud de los gentiles) y la casa del Sur (Judá-judaísmo), se reunirán para buscar a HaShem, para pelear la gran batalla, para tener un solo rey, para no ser nunca más dos naciones, ni dos reinos divididos, para la restauración de Israel y la venida del Mesías, el cual afirmará sus pies sobre el monte de los olivos y éste se partirá por en medio…y HaShem será rey sobre toda la tierra, y HaShem será uno, y uno su nombre.. [Zac. 14:1-11]. Durante este tiempo de angustias las dos casas volverán a reunirse en la tierra de Israel. Sobre la plenitud de los gentiles [Rom.11:25] el Di-s de Israel recogerá a la casa de Israel junto con la casa de Judá y los hará un solo palo y serán uno solo en manos de HaShem [3].

Establecimiento en la tierra: Moraremos en Jerusalén y no habrá nunca más maldición, sino que será habitada confiadamente [Zac. 14:1-11]. El eterno juntará a sus hijos como la gallina a sus polluelos y traerá el remanente de su pueblo…[Is.11:10-16].

Que sea HaShem ayudándonos en el país donde cada uno nos encontremos, en la opresión de estos tiempos de pandemia, la opresión laboral, familiar, sentimental, económica y espiritual. Que sea HaShem bendiciéndonos aún en el lugar, en el que sabemos que no es el nuestro porque hay algo más grande y eterno. Que sea HaShem dándonos fortaleza y llenándonos de el conocimiento de su palabra, para no perecer en tiempos de persecución. Que seamos recogidos como ovejas por nuestro pastor, porque Él nos conoce por nuestro nombre y nosotros conocemos su voz. Que seamos llevados de nuevo a Israel para ver la restauración de todas las cosas y estar en el reinado con nuestro amado Yeshúa como su pueblo, multitud de naciones, como la arena del mar.

Referencias

[1] Strong, James (2003). Concordancia Strong exhaustiva de la biblia. Editorial caribe.

[2] Rubinstein A (1977). El retorno a Sion. Israel Program for Scientific translation Ltd. Pp.145.
[3] Tarazona-Díaz, M.P. (2019). Los haré un solo palo y serán uno en mi mano. Boletín Shavua Tov.

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Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. “Nada tenemos que no hayamos recibido” [1 Cor. 4:7]

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