Por: Moshe Hernandez

“…porque la tierra está llena con violencia a causa de ellos”. Génesis 6:13 TLV

La sociedad es un factor importante en el desarrollo de los individuos, ya que, es ahí donde se facilitan la adquisición y el aprendizaje de nuevos repertorios comportamentales. Sin embargo, en ocasiones los modelos de aprendizaje pueden ser dañinos al punto de llevar a manifestar la agresión y el desprecio de manera vívida, o como lo diría Bandura (1973) “observando la conducta de los demás, puede uno aprender estrategias generales que proporcionen guías para acciones que trasciendan los ejemplos concretos modelados”, es decir, no solamente se puede aprender a ser agresivo sino que se adquiere un patrón de comportamiento más amplio, caracterizado por conductas más complejas.

HaShem en esta parashá le dice a Noaj, que destruirá a la humanidad porque la tierra estaba llena de violencia a causa de ella (Gn 6:13), la pregunta sería: ¿Cómo surgió la maldad en este momento de la historia de la humanidad? ¿De quién la aprendieron los primeros seres humanos?
Será el mismo HaShem quien nos de la respuesta en los últimos versículos de la Parashat Bereshit (Gn 6:5), cuando dijo respecto de la humanidad: “y toda inclinación de los pensamientos de su corazón son únicamente maldad todo el tiempo”. Esta fue la línea de base, el inicio, de todo comportamiento vil y ajeno a la instrucción de HaShem en el Gan Eden, a tal punto que esta maldad alcanzó su clímax, que la humanidad misma se había pervertido, y según relata el libro de Enoc 7:5-6, comenzaron a pecar contra la misma Creación. Y será en este libro, en el cual se nos mostrará de quiénes aprendieron tales comportamientos tan viles, ya que, de los nefilim (Gn 6:4), según lo reporta el libro de Enoc, la humanidad aprendió la agresión, el odio, entre otros comportamientos como la brujería.

Finalmente, enseñan nuestros Sabios (Sanedrín 108b) que la humanidad comenzó a cruzar especies y a pervertir la Creación, siendo esta la cúspide de la agresión y la maldad de la humanidad, desentendiendo así la primera ordenanza que HaShem le daría a la humanidad en cuanto a la Creación: “para que la cultive y la cuide” (Gn 2:15).

¿Cómo logramos entonces que ese comportamiento se extinga? La forma más útil, aunque costosa, es la remoción absoluta de la fuente de reforzamiento o de aprendizaje de esos comportamientos, por eso HaShem abrió las fuentes de los cielos para destruir la humanidad de entonces, garantizando que una sola familia de ocho, que no había aprendido tales conductas, fuera la esperanza para la futura redención, “porque la Creación misma también será liberada de la opresión que la ata, llegando a la libertad gloriosa de los hijos de Di-s” (Romanos 8:21).

REFERENCIAS

Bandura, A. (1973). Agression: A social learning analysis. Englewood Cliffs, Nueva Jersey: Prentice-Hall.

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Psicólogo de la Konrad Lorenz Fundación Universitaria. Gabai de la Comunidad Mesiánica Yovel, maestro del ministerio Yeladim, miembro del ministerio de Danzas. Apasionado por el hebreo y otros idiomas.

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