Por Julio Rubio (Dudu)
Nuestros Sabios decretaron que, en cuatro sábados especiales del año, sea sacado del arca de la Torá un rollo adicional para que además de leerse del primer libro la parashá (porción) semanal como hacemos en cualquier shabat normal del año, del segundo rollo sean leídas una serie de lecturas adicionales, que se conocen con el nombre de las “arbá parashiot” – las 4 porciones especiales!
Cada una de ellas va acompañada por su propia Haftará (lectura de los profetas), estas porciones de la Torá nos ayudan a prepararnos para «Purim» y finalmente para «Pesaj».
Las cuatro parashot son:
1. Shekalim [Exo. 30:11 – 16]
2. Zajor [Deut. 25:17 – 19]
3. Paráh [Num. 19:1 – 22]
4. HaJodesh [Exo. 12:1 – 20]
La primera, “shekalim”. Siempre es leída en el shabat anterior a Rosh Jodesh (comienzo de mes) Adar; y si Rosh Jodesh cae en Shabat, se lee la parashá ese mismo día.
La segunda, “Zajor”. Se lee el Shabat anterior a Purim.
La tercera, “Paráh”. Se lee el Shabat anterior a la lectura de la parashá especial de Hajodesh
Y la cuarta, “HaJodesh”. Se lee siempre el Shabat anterior a Rosh Jodesh Nisan (mes en el que festejamos Pesaj), y si este cae en Shabat se lee ese mismo día.
Sobre Shekalim que es la porción inicial y que se leerá este año en el shabat que viene (25 de febrero de 2017) podemos aprender algunas cosas muy interesantes.
Fue escogida para iniciar esta preparación dentro del calendario festivo ya que en la antigüedad el dinero que se recogió por rescate de quienes fueron censados para ir a la guerra [Exo. 30:11 – 16] se convirtió a lo largo de los años en un impuesto que decidieron dar para la manutención del templo y las ofrendas que allí se daban [Nehemías 10:32-33] es por esto que justo antes de que iniciara el “último mes del calendario bíblico” se hacía necesario recordar que era el tiempo en el que se debía recoger este donativo para tener todo preparado y listo para el año nuevo que iniciaba a tan solo 29 días después.
De hecho en el Nuevo Testamento tenemos un hermoso relato que nos habla de esta costumbre en donde fueron a pedir el “Impuesto del Templo” [Mateo 17:24-27] y allí Pedro recibe una lección interesante pero sobre todo el hermoso privilegio de ser contado con Mashiaj. Ya que debemos recordar que el “medio siclo” o en hebreo “majatzit hashekel” no existía como unidad monetaria, sino que dos personas debían unirse para dar una sola moneda y con esto se sabía que cada moneda valía por el pago de dos personas… podríamos preguntarnos ¿con quién estoy siendo contado para el servicio del reino?, ¿con quién he decidido dar mi aporte? No existen “llaneros solitarios” en el contexto bíblico, de hecho ni siquiera el “llanero” andaba solitario… no podemos ser injustos con “Toro” su astuto y lacónico secuaz.
Shavua Tov comunidad… y Ha-yo Silver!
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Julio Rubio G. (Dudu)
Esposo de Andreina Castillo y padre de dos hijos (Eyal y Ayelet). Moreh (Maestro) de la Comunidad Mesiánica Yovel, trabaja con los jóvenes en su preparación para el bar mitzvah, dirige el ministerio de danza y audiovisuales. También enseña hebreo bíblico y moderno desde el año 2004.

Shalom. Me gustaría saber q significan los nombres de sus hijos .me pares en muy bonitos