Por Martha Tarazona
“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” [2 Crón. 7:14].
¿Qué significa Pésaj?
La palabra Pésaj significa “pasar por encima” se refiere al cordero pascual, de acuerdo a Ex. 12:27: “vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de HaShem, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró”. Esta fiesta también es llamada Zemán Jerutenu, fecha de nuestra liberación. [1].
¿Cuándo se celebra Pesaj?
Pésaj se celebra el 15 de Nisán, primero de los meses en el calendario festivo judío, esta fiesta se prolonga durante ocho días. Los dos primeros y los dos últimos son Yamim Tovim, días festivos y los cuatro que promedian se denominan Jol Hamoed, es decir días en la mitad de la fiesta. El mes de Nisán coincide con la primavera en Israel, esta fiesta también recibe el nombre de Jag Haaviv, es decir fiesta de la primavera. Esta fiesta sella el vínculo del pueblo judío con la naturaleza y exterioriza su vocación campesina. [1].
¿Un simple recuerdo del pasado o la esperanza viva de una nueva redención?
La fiesta de Pésaj viene a renovar el recuerdo del éxodo, etapa iniciadora de la vida nacional hebrea, en cada corazón judío alienta la misma ilusión: HaShem que con su misericordia salvó una vez a su pueblo, querrá salvarlo otra vez. [1].
“Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues HaShem os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado.” [Éx.13:3].
¿Se ayuna en Pésaj?
Los primogénitos Israelitas acostumbran a ayunar en el día de Erev Pésaj, víspera de Pésaj, el 14 de Nisán, en recuerdo del peligro a que estuvieron expuestos los primogénitos de Israel en Egipto. [1].
¿Cómo celebra el Cantar de los Cantares el renacer de la vida en Pésaj?
El sábado de Pésaj se hace la lectura del “Cantar de los Cantares” Shir Hashirim, de Salomón, evoca la transformación de la naturaleza: “Porque he aquí ha pasado el invierno, “Se ha mudado, la lluvia se fue; Se han mostrado las flores en la tierra,
El tiempo de la canción ha venido, Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola” [Cant. 2:11-12]. [1].
¿Cómo el ‘pan de la miseria’ transforma un recuerdo de opresión en una lección de justicia y bondad?
“Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues HaShem os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado” [Éx. 13:3].
La matzá, durante 8 días reemplaza al pan común, se prepara únicamente con harina de trigo y agua. La presencia de la matzá, el pan de la miseria en la mesa de Pésaj, nos lleva a miles de años atrás, donde hacia a la media noche un pueblo entero, con sus mujeres, sus niños y hasta sus rebaños, conducidos por la voluntad divina, llevados por Moisés, salieron tan apresuradamente de Egipto, que la masa preparada para el pan no tuvo tiempo de fermentar.
La matzá, el pan de la privación, mantiene despierto en cada judío el recuerdo de tiempos de opresión en Egipto, lo induce a no abusar nunca del poder, a velar por el derecho del prójimo, a ayudar al necesitado. Justicia y bondad es lo que infunde la matzá en las conciencias de las generaciones judías. [1].
¿Qué nos enseña sobre nuestra identidad la exigencia de limpiar cada rincón de Jametz en el hogar?
“Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel” [Éx. 12:19].
Todo rastro de Jametz, es decir, alimento a base de cereales fermentados, debe desaparecer de la casa antes de la víspera de Pésaj y permanecer ausentes durante los ocho días de su duración. [1].
Pésaj es la liberación personal y nacional, y para llegar a esto, necesitamos quitar toda levadura de nuestra vida, arrepentirnos de nuestro pecado, iniquidad y rebelión: “que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación” [Éx. 34:7].
¿Cuál es la diferencia entre pecado, iniquidad y rebelión?
Pecado: Desobediencia a la ley de HaShem, transgresión, injusticia, omisión de un deber conocido, pensamiento necio. Hay pecados nacionales, personales, secretos, abiertos y desvergonzados.
Iniquidad: La profundidad o raíz del pecado.
Rebelión: Oposición activa a la autoridad. Rebelión contra HaShem, su palabra, su espíritu. [2].
Amigo lector, este es el tiempo de humillarnos, orar, clamar y buscar al Señor, convertirnos de nuestros malos caminos para que Él sane nuestra propia vida y nuestro país. “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” [2 Crón. 7:14].
Esta puede ser una guía para pedir perdón por los pecados personales y nacionales:
- Por faltar a los mandamientos: Yo soy el Señor, no tendrás dioses ajenos, no tomarás del nombre del Señor en vano, acuérdate el día de reposo, honra a tu padre y a tu madre, no matarás, no cometerás adulterio, no hurtarás, no hablarás contra tu prójimo falso testimonio, no codiciarás. [Éx. 20:1-17]
- Por toda obra de la carne: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; drogadicción, alcoholismo, inmoralidad sexual, prostitución, robo, corrupción. [Gál. 5:19-21].
- Estos son algunos pecados de nuestro país Colombia, de los cuales debemos pedir perdón al eterno, para que tenga misericordia y sane nuestra tierra en esta fiesta de Pésaj:
Homicidio: en guerras civiles del siglo XIX, Época de la violencia bipartidista (años 40 y 50), Conflicto armado moderno, Asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, Miguel Uribe (2025), Matanzas entre liberales y conservadores, Falsos positivos. Ejecuciones extrajudiciales.
Avaricia y codicia. El deseo desmedido de tierras y riquezas ha sido motor de violencia.
Corrupción: El robo de recursos públicos («Peculado») es una forma de avaricia que afecta la salud y educación de los más pobres.
Narcotráfico: La búsqueda del «dinero fácil» introdujo una cultura de codicia que corrompió todas las capas de la sociedad Lujuria: exceso del dinero fácil.
Despojo de tierras: La ambición por el control territorial ha desplazado a millones de campesinos. Avaricia por el contrabando, el “oro negro”: petróleo.
Reclutamiento forzado: de niños, adolescentes, jóvenes para las filas de la guerrilla.
Secuestro y extorsión.
Falso testimonio y mentira: La manipulación de la verdad ha sido una herramienta política y judicial constante. El uso de testigos falsos en procesos judiciales y la calumnia en campañas políticas para destruir al adversario.
Ira y envidia: La incapacidad de aceptar la diferencia de pensamiento ha generado un odio fratricida (el que mata a su hermano o hermana).
Bipartidismo y Polarización: El odio entre bandos (rojos vs. azules, o extremos políticos actuales) nace de la ira y la envidia por el poder del otro, llevando a la destrucción del prójimo.
Idolatría: En Colombia se ha dado un marcado caudillismo, donde figuras políticas han sido elevadas casi a un estatus mesiánico.
Fanatismo: El seguidismo ciego a líderes (desde Bolívar y Santander hasta figuras contemporáneas) a menudo ha pasado por encima de los principios morales y la ley, convirtiendo al líder en un «ídolo» que justifica cualquier acción.
Soberbia: El clasismo y la exclusión social histórica reflejan este pecado. Ejemplo: Las élites que históricamente han menospreciado a las mayorías rurales o minorías étnicas, creyéndose superiores por linaje o educación, lo que ha alimentado el resentimiento y las guerrillas.
Pereza e indolencia: Más que la falta de trabajo, se manifiesta como la pereza moral o indolencia ante el sufrimiento ajeno. Muchos sectores de la sociedad han preferido ignorar la violencia y la injusticia mientras no les afecte directamente, omitiendo el mandato bíblico de amar al prójimo.
Ira (Rebelión y Beligerancia): Desde la Revolución de los Comuneros hasta las guerras civiles del siglo XIX (como la de los Mil Días), Santander ha sido el epicentro del alzamiento en armas. La incapacidad de resolver conflictos mediante el diálogo llevó a una cultura de confrontación radical.
Beligerancia: es una actitud de hostilidad, agresión o disposición constante hacia el conflicto y la lucha armada.
Hostilidad: es una actitud de enemistad, rechazo o agresión manifiesta que se expresa mediante acciones, palabras o gestos de oposición hacia los demás.
Inmoralidad sexual: Abusos, violaciones, abortos, incesto, todo acto inmoral.
Que podamos unirnos en un mismo espíritu, en la Ruaj HaKodesh, en oración por nuestro país Colombia y así como el pueblo de Israel fue libre del Faraón podamos nosotros ser libres de todo mal gobierno y podamos ver nuestra redención en el nombre de Yeshúa HaMashiaj.
Jag Pésaj Sameaj.
Referencias
[1] Schlesinger E.C. (1970). Tradiciones y costumbres judías. Un viaje alrededor del año hebreo. Editorial Israel. Buenos Aires. Vol. XIX. Séptima edición. Pág. 93-106.
[2] Strong, James (2003). Concordancia Strong exhaustiva de la biblia. Editorial caribe

Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. “Nada tenemos que no hayamos recibido” [1 Cor. 4:7]
