Por Martha Tarazona

“El Señor le ordenó a Moisés que les dijera a los israelitas: El día quince del mes séptimo comienza la fiesta de las Enramadas en honor al Señor, la cual durará siete días… El primer día tomarán frutos de los mejores árboles, ramas de palmera, de árboles frondosos y de sauces de los arroyos, y durante siete días se regocijarán en presencia del Señor su Dios” [Lev. 23:40].

Según Lev. 23:40, las 4 especies son: frutos de los mejores árboles (ESPECIE 1), ramas de palmera (ESPECIE 2), de árboles frondosos (ESPECIE 3) y de sauces de los arroyos (ESPECIE 4). Sin embargo no se especifica cuáles frutos, ramas o árboles.

También en Nehemías, se cita la fiesta de las enramadas, y se nombran especies como ramas de olivo: “Y hallaron escrito en la Torá que Adonai había mandado por mano de Moshé, que habitarán los hijos de Israel en enramadas…salgan al monte, y traigan ramas de olivo, de olivo silvestre, de arrayán, de palmeras y de todo árbol frondoso, para hacer cabañas, como está escrito” [Neh. 8:14-15].

Se dice que según la Torá oral y la tradición por más de 2000 años, las 4 especies que se han utilizado son:

Cuatro especies: Arbaat HaMinim

Lulav: rama cerrada de la palmera del dátil.
Hadas: rama de mirto.
Etrog: cidra
Arava: ramas de sauce.
Como se observa, 3 de las 4 especies son ramas. Según el strong rama: perí; de 6509, significa: llevar fruto, fructífero, multiplicar, producir, retoñar. Según la concordancia biblica (strong); la rama simboliza; un rey [Ez 17:3-10], Israel [Ro. 11:16-21], El mesías [Is. 11:1], Hijos de Dios [Jn. 15:5-6], prosperidad [Prov. 11:28], y la adversidad [Job. 15:32]. Según esto podemos decir que es una fiesta mesiánica, donde el invitado principal es el Rey-Yeshúa, y nosotros como hijos nos presentamos con la abundancia de las cosechas-prosperidad, que Él ha puesto en nuestras manos por su gran misericordia.

A continuación se citan algunos parámetros de calidad que se tienen en cuenta para la selección de cada especie, y donde los rabinos revisan con lupa que se cumplan las especificaciones de cada una para poder determinar si es kosher o no.

Lulav: rama cerrada de la palmera del dátil.
Se debe tomar del centro del árbol, antes de que ésta comience a abrirse desplegándose hacia ambos lados, y debe ser derecho y no encorvado, pareciéndose a una vara. Si el lulav está seco no es kosher, es por eso que no debemos usar un lulav del año anterior. Debe ser de color verde y el largo debe ser de 40 cm. como mínimo y debe estar recubierto de hojas por ambos lados.

Hadas: rama de mirto.
Como requisito para el hadas, las 3 hojas de cada trío deben estar unidas a la misma altura. Se deben tomar tres ramas de mirto. El mirto que se encuentra comúnmente en los jardines no es apto para la mitzvá. El largo del hadás debe ser 30 cm. aprox., de los cuales, la mayoría (16 cm. aprox.) debe estar recubierto de tríos de hojas. Para que el hadas sea kosher hay que cuidarse de que el primer trío, es decir, las primeras hojas del extremo superior del hadas, estén presentes. Si sus hojas están secas, el hadas no es apto. Los frutos del mirto al madurar se tornan de color violeta oscuro, deben ser removidos antes de la fiesta con mucha cautela para no invalidarlo.

Etrog: cidra
El etrog es el único cítrico en el que sólo los atributos externos son de importancia comercial. Por lo tanto para mantener la calidad se utiliza acolchado de protección en el árbol, en la cosecha, y en su embalaje. Los cultivadores utilizan una amplia gama de tratamientos químicos posteriores a la cosecha para reducir al mínimo las pérdidas de calidad. El etrog pierde agua fácilmente durante el almacenamiento, por lo que la fruta se almacena y casi siempre se comercializa en bolsas de plástico que limitan la pérdida de agua (Klein et al., 2016). No debe ser un híbrido, por ejemplo; mezcla entre cidra y limón. Debe tener un tamaño específico (> 85 gramos). El árbol debe tener más cuatro años de vida. Debe ser amarillo, y en caso de no haber madurado – verde amarillento. Si el color es negro, café o naranja, el etrog es pasul (invalidado o inutilizable). En cuanto a la forma debe ser alargada y no redonda como una pelota; este debe ser ancho en su parte inferior y puntiagudo en su parte superior. No le debe faltar la cáscara, e incluso si tiene algún rasguño puede quedar pasul. La cáscara no debe ser lisa sino que debe tener protuberancias, y ésta es una de las cualidades que hace a la belleza de esta fruta. No debe tener ningún defecto por contaminación, hongos, manchas, etc. El “Etrog” no debe estar seco, por lo cual no se utiliza el del año anterior (sin embargo, si fue preservado de manera tal que no se haya secado, podría este aún ser “Kosher”). Para que el “Etrog” sea considerado como “Hadar” (hermoso) este habrá de estar formado por una superficie ahondada y con arrugas (no lisa como el limón). El “Oketz” o tallo, deberá estar hundido y sumergido, el cuerpo del Etrog creciendo alrededor de el.

Arava: ramas de sauce.
La aravá es un tipo de sauce muy frondoso, que por lo general se encuentra cerca de ríos, arroyos o fuentes de agua. Se deben tomar dos ramas de aravá. La hoja del sauce que es kosher para la aravá debe ser alargada y sus bordes deben ser lisos o casi lisos. Se parece al eucalipto, la diferencia es que no tiene olor. Debe tener de largo mínimo de 30 cm.

En Israel es común ver en los mercados locales, la venta de las 4 especies para la celebración de la fiesta de Sukot. Por el contrario, en Colombia, no tenemos acceso a estas especies: 1 – Lulav: rama cerrada de la palmera del dátil: no tenemos palmera de dátil, porque no se produce. 2 – Hadas: rama de mirto. No tenemos mirto kosher, ya que el silvestre o el de los jardines no es apto por la tierra, los plaguicidas, etc. 3 – Etrog: cidra, no tenemos este tipo de cultivo. 4 – Arava: ramas de sauce, no tenemos este tipo de ramas. Sin embargo el eterno nos ordena que: “El primer día tomarán frutos de los mejores árboles, ramas de palmera, de árboles frondosos y de sauces de los arroyos, y durante siete días se regocijarán en presencia del Señor su Dios” [Lev. 23:40]. Es decir que por tradición oral los sabios estipularon estas especies, pero nosotros que no tenemos acceso a ellas, debemos igualmente regocijarnos durante siete días, con las especies que tenemos a nuestro alcance, y tener la convicción que el Eterno ve las intenciones del corazón y la sinceridad con la que le buscamos y queremos cumplir y celebrar las fiestas.

Unión de las 4 especies

Para cumplir la mitzvá de las cuatro especies se deben tomar en total un lulav (rama de palmera), tres hadasim (ramas de mirto) y dos aravot (ramas de sauce) – que se deben atar juntos, y un etrog.

Según el rabino Eli Munk, en la voz de la Torá, cita que el ramillete de las cuatro especies representa todo el reino vegetal;

1-La primera especie es ramas con fruto de árbol hermoso: “el mirto tiene perfume pero no da fruto comestible”

2- Ramas de palmera: “da un fruto delicioso pero carece de perfume”

3- Ramas de árboles frondosos: “el citrón no solo es un fruto exquisito, sino que es el rey de los árboles; un árbol perfumado desde la raíz, hasta las hojas y los frutos”.

4- Sauces: “no da fruto comestible, ni perfume”

La unión de las cuatros especies nos enseña que todos somos diferentes, pero igual de importantes, al Arbaat HaMinim (cuatro especies), no le puede faltar ninguna especie porque deja de ser apto. Nuestra huella digital es única y el propósito de cada uno en esta vida es específico. Cada persona está en un nivel de crecimiento espiritual diferente, algunos que carecen de perfume, otros que no dan fruto o dan un fruto tan amargo que no se puede comer; “…y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres” [Is 5:2]. La uvas silvestres son bastante ácidas usadas para hacer vinagre. “…Las uvas de ellos son uvas ponzoñosas, racimos muy amargos tienen” [Dt. 32:32]. Otros que ni fruto, ni perfume. Y otros como el etrog que están en un nivel más elevado, donde han pasado por el escáner y la lupa todos los parámetros de calidad y son llamados aptos, por sus acciones, actitudes, porque tienen el fruto del Ruaj HaKadosh en sus vidas y huelen a santidad, aroma grato delante de nuestro padre celestial. Sería importante preguntarnos con qué especie nos identificamos. Y empezar desde hoy a dar fruto, a ser un aroma agradable un sacrificio vivo delante de nuestro padre, y poder llegar al próximo Sukot, siendo otra de las especies con un nivel espiritual mayor y poder llegar a ser como el etrog más fino, que vale más que las perlas preciosas. Amados que nuestra vida sea un constante crecimiento, que dejemos los rudimentos de este mundo y crezcamos de la mano de los que son más y menos fuertes que nosotros, para llegar un día juntos a celebrar las bodas del cordero y tomar del vino más añejo que nunca nadie ha bebido, ni siquiera comparado con el vino más caro del mundo, el que beberemos no tiene comparación, porque el Eterno lo ha preparado para sus hijos.

Referencias

Klein, J.D, Raz Shalev, Y., Cohen, S, Fallik, E.(2016). Postharvest handling of “etrog” citron (Citrus medica, L.) fruit. Israel Journal of Plant Sciences, 63(1) 64-75.

http://www.alamy.com/stock-photo-israel-7th-october-2014-a-jewish-religious-

http://judaismohoy.com/article.php?article_id=864

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Miembro de la comunidad Yovel, Dra. Ingeniería de Alimentos. “Nada tenemos que no hayamos recibido” [1 Cor. 4:7]

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